Niños soldado: para ellos la guerra no es un juego

Los utilizan como una herramienta barata de guerra, son separados de sus familias a la fuerza, no asisten a la escuela, no reciben ningún tipo de afecto y viven en un mundo no apto para niños. Es el drama de los niños soldado, una realidad aún presente en muchos países del mundo.

¿Te imaginas a un niño de tan sólo 14 años empuñando un Ak-47 y siendo obligado y educado para matar?
Según datos de la ONU hay más de 250.000 niñ@s soldado y según Amnistía Internacional son más de 300.000 los niños combatientes, un 40% de ellos son niñas, que además son explotadas sexualmente.

Fáciles de manipular

A pesar de que El Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño aprobado en 2002 eleva la edad para el reclutamiento militar de15 a 18 años, muchos países obvian esta norma internacional y alistan a menores en sus ejércitos.

Principalmente estos niños son reclutados por ejércitos regulares o grupos paramilitares en América Latina, África, Asia y también en Europa. Sólo en África según Naciones Unidas hay más de cien mil niños y niñas afectados, sobre todo en Uganda, Liberia, República Democrática del Congo y Sudán.
Se les considera una “fuerza” obediente y más fácil de manipular que a los adultos, y también menos conscientes del peligro. Realizan todo tipo de tareas, desde cocinar hasta ser utilizados como espías, mensajeros o en misiones suicidas.

La ONG Tribunal Internacional sobre la Infancia  ha presentado este año un informe, “Los dos Congos de la Guerra”  en el que se señalan las graves violaciones de derechos cometidas contra los niños en países como Colombia, El Congo o Sudán. En el texto, se denuncia que se les obligan a combatir y se les somete a todo tipo de abusos y vejaciones.

Los últimas noticias que llegan del continente africano no son nada esperanzadores. En el último mes, según denuncia la ONG Human Rights Watch (HRW), el rebelde congolés Bosco Ntaganda ha reclutado por la fuerza a 149 niños y jóvenes.

¿y después de la guerra?

Malformaciones, enfermedades venéreas o de transmisión sexual como el sida, mutilaciones, adicción a las drogas y a la heroína, son algunas de las secuelas que sufren estos niños.
Según La Coalición Española para Acabar con la Utilización de Niños y Niñas Soldado,  las niñas, victimas de abusos sexuales, son rechazadas al regresar a sus casas después de un conflicto. Si vuelven embarazadas o con hijos la situación empeora. En la República Democrática del Congo, a los niños que nacen tras una violación sexual se les llama “niños del odio” o “niños del enemigo”, lo que les condiciona a una marginación social de por vida.

El documental “Invisible Children” consiguió hacer visibles a muchos de estos niños sin infancia, en concreto a los niños de Uganda. En tan sólo uno días se convirtió en el video más visto en Internet en los últimos tiempos.

Ya lo dijo la fundadora de Save the Children, Eglantyne Jebb: “Toda guerra, ya sea justa o injusta, victoriosa o desastrosa, es siempre una guerra contra los niños”.