«Ningún abuelo puede esperar hoy que un nieto le envíe una postal»

Francisco Muñoz García-Vaso, Presidente de la Asociación de Abuelos de España (ABUESPA), considera que los abuelos tienen un papel fundamental en la educación de los nietos, pero que, para que los nietos hagan caso, han de demostrar que no están obsoletos y que se manejan como cualquier persona en los tiempos modernos.

Desde Melior siempre hemos tenido una gran consideración con nuestros mayores y les tenemos como fuente de sabiduría y experiencia que no debemos desaprovechar. Un ejemplo de ello es la unidad lúdico-didáctica sobre la solidaridad de Melior para que unos voluntarios muy especiales, el grupo de cuentacuentos «Los mayores también cuentan» la impartan a los niños en colegios

Por esta razón, en el Día de los abuelos no podíamos perder el testimonio de Francisco Muñoz García-Vaso, Presidente de la Asociación de Abuelos de España (ABUESPA) con su visión particular de la realidad que estamos viviendo y del papel fundamental que juegan los abuelos en la misma.

Francisco Muñoz es padre de ocho hijos y abuelo de seis nietos, tres chicos y tres chicas. Fundó ABUESPA en 2005 a raíz de convertirse en abuelo. En sus ocho años de andadura cuenta con más de medio millar de miembros. Proceden de toda la geografía española, pero sobre todo de las provincias de Madrid, Sevilla y Alicante.

Aunque tratan de dar apoyo a la labor de los abuelos con sus nietos, no organizan actividades para ambas generaciones, sino que las hacen exclusivas para los abuelos, para que tengan su propio espacio y tiempo para ellos. Así pues, pueden compartir sus vivencias con quienes les entienden perfectamente porque están viviendo lo mismo. Este colectivo rompe con el tópico de pasividad con el que se suele asociar a la tercera edad. Además, conla crisis, se convierten en algunos casos en la única ayuda de las familias.

1. El mundo ha cambiado mucho en pocas décadas y eso afecta también a las personas ¿Cómo eran los abuelos y nietos de antes y cómo son los de ahora?

Los abuelos y nietos de hace 70 años eran consecuencia de la sociedad en la que vivían, lo mismo que los de hoy también lo son de la sociedad de hoy. Hace años cuando unos padres llevaban a sus hijos a visitar a los abuelos se les preparaba diciéndoles que no gritaran, que no corrieran, que ni siquiera hablaran hasta que los abuelos no se dirigieran a ellos y que cuando lo hicieran les respondieran con todo respeto, hasta en algunos casos eran instruidos para que les hablaran de usted. Era un respeto máximo, reflejo de la sociedad de aquellos tiempos. Hoy los nietos llegan a casa del abuelo y se le lanzan al cuello sin ningún respeto porque no se considera necesario, lo que también es reflejo de la sociedad de hoy. Yo creo que el cariño de los abuelos a los nietos y de los nietos a los abuelos es el mismo pero se diferencia en la forma de expresarlo.

2. ¿Qué diferencias ve entre la relación que su generación tenía con sus abuelos y la que tienen con sus nietos?

La intercomunicación hace años era muy reducida, en nuestros tiempos es máxima siempre y cuando los abuelos sepamos “reciclarnos” y aprender a manejar las nuevas tecnologías. Ningún abuelo puede esperar hoy que un nieto le envíe una postal. Cualquier abuelo sabe que el nieto envía SMS a través de su teléfono móvil, en consecuencia el abuelo debe aprender el manejo del móvil para poder comunicarse adecuadamente con sus nietos. Cuando el abuelo pregunta ¿y donde voy a aprender ese manejo? La respuesta es sencilla: Tu propio nieto es el mejor profesor.

3. ¿Cuál es el papel fundamental de los abuelos y qué valores añadidos aportan a la labor de los padres?

Hoy en día los padres no tienen tiempo de transmitir los valores de siempre a sus hijos. En los colegios es difícil que el profesor tenga tiempo de enseñar los valores de siempre. Los amigos que son de su misma edad tampoco han tenido oportunidad de aprender los valores y por tanto no pueden transmitirlos. Los medios de comunicación tampoco destacan por las enseñanzas de valores que transmiten. Esto nos deja con que los abuelos son los únicos que pueden, y deben transmitir esos valores a los nietos. Son muchos las cosas que pueden transmitir los abuelos a los nietos pero a mí me gustaría considerar que la transmisión de los valores de siempre es labor primordial de los abuelos. También es cierto que para que eso sea posible, es decir para que los nietos hagan caso de los abuelos y de sus consejos, los abuelos han de demostrar que están al día que no están obsoletos y que se manejan como cualquier otra persona en los tiempos modernos.

4. ¿Por qué es importante contar con la experiencia de los abuelos?

Los abuelos son los miembros de la familia que tienen más experiencia. Puede que esa experiencia esté obsoleta o pasada de moda con lo que su utilidad sería nula, pero si nos hemos preocupado de ponernos al día nuestra experiencia es la mejor posible. La oportunidad de las familias de utilizar esa experiencia que, además de ser gratuita, se transmite con el mayor de los cariños, es única y sería una gran pérdida no utilizarla.

5. ¿Desde la asociación han observado que la crisis ha convertido a algunos abuelos en el soporte económico de sus hijos y nietos?

Efectivamente, lo hemos observado y son diversos los casos que podemos citar. Conocemos casos en los que el abuelo que estaba en una residencia ha regresado a la casa de sus hijos para que todos intenten vivir con su pensión. Otros casos que llegan a nuestro conocimiento es el de familias que regresan a casa de los padres por imposibilidad de pagar ni siquiera el alquiler o la hipoteca de su piso. No conocemos ni un solo caso en el que los abuelos se hayan negado a recibir a los hijos y nietos. Lógicamente la calidad de vida de esas dos familias que se han convertido en una con los ingresos de sólo una de ellas no es la misma de que disfrutaban antes de darse esta situación, pero ese cariño que existe por parte de los abuelos supera todas las dificultades y trata de resolver las situaciones hasta donde llegan.

6. ¿Cómo viven esta situación?

Según la forma de ser de cada uno, con mayor o menor alegría. Nosotros siempre recomendamos que los acojan con verdadera alegría, que hagan una fiesta que les hagan ver el lado bueno de las cosas. Es muy necesario que la autoestima de ese hijo o hija que regresa se sitúe al nivel necesario para que puedan seguir adelante. Su prioridad es encontrar un puesto de trabajo y para eso hace falta considerarse a sí mismo en primer lugar. No podemos transmitir lo que no sentimos y si nos sentimos fracasados porque hemos regresado a la casa de los abuelos jamás podremos conseguir un trabajo. Es labor de los abuelos, y muy importante, transmitir esa alegría, ese optimismo que es tan  necesario para elevar la autoestima.

7. ¿Sienten los abuelos que se les pide demasiada ayuda y demasiado a menudo?

La base de las relaciones abuelos/nietos es el cariño por tanto nunca piensa el abuelo que es demasiado la ayuda que se le pide. Otra cosa es cuando se tropieza con un hijo “egoísta” o “aprovechado” que intenta aprovechar el cariño de los abuelos para otros objetivos…pero en estos casos no es una relación abuelo/nieto la que habría que estudiar sino la de “estafador” con “víctima”.

8. ¿Qué opina del síndrome del abuelo esclavo?

Precisamente es el que puede darse y de hecho se da en algunos casos cuando los abuelos no están informados de sus derechos y obligaciones y tropiezan con un hijo o hija egoísta. El abuelo o la abuela se sienten obligados a hacer cosas a las que no están obligados como recoger a los niños del colegio, hacerse cargo de ellos los fines de semana, aportar dinero incluso cuando no hace falta, etc. Solamente deberían hacerlas cuando voluntariamente así lo decidan ellos mismos después de conocer que sus obligaciones son solamente las relacionadas con solucionar necesidades y no a cubrir caprichos.

9. ¿Cree que la crisis ha podido agudizar esta situación?

Efectivamente los datos que tenemos en la Asociación indican que el efecto de la crisis en las familias se palia con las ayudas que algunos abuelos pueden facilitar. Dado que, como ya hemos indicado, los abuelos estamos para solucionar las necesidades si esas necesidades se incrementan está claro que las ayudas de los abuelos deben también incrementarse.

10. ¿Qué utilidad e importancia tienen las nuevas tecnologías para los abuelos de esta sociedad? ¿Las consideran positivas o negativas?

Las nuevas tecnologías son de tanta utilidad e importancia para los abuelos como para cualquier otro miembro de la familia. Los abuelos deben estar al día en todo. Basta citar como ejemplo las comunicaciones a través de las nuevas  tecnologías: hoy en día un abuelo que maneje el teléfono móvil, el skype, el WhatsApp, Facebook  y todos este tipo de adelantos tiene mucha más facilidad para estar en contacto con su nieto que si tiene que esperar a que vayan a visitarlo.

11. Desde su experiencia, ¿qué valores importantes consideran los abuelos que se pueden estar perdiendo en la sociedad moderna y qué se podría hacer para que no ocurra?

Son muchos los valores que se han perdido o se están perdiendo en las familias en nuestros días. Al hablar de valores nos referimos a los de siempre, el respeto, la honradez, la amistad, la entrega, el trabajo, la reciedumbre, la modestia etc. Por ejemplo, el respeto: se ha perdido el respeto a todo lo que se respetaba antes, la familia, la autoridad, los amigos, el trabajo o el estudio, y la consecuencia es que también se ha perdido el respeto por uno mismo…eso ya sabemos a lo que lleva: droga, violencia, depresión y pérdida de oportunidades. No habría sitio suficiente en esta página para enumerar los perjuicios que trae a un individuo la pérdida del respeto y solamente estamos hablando de un valor. Si realmente se explicara las consecuencias para la humanidad de la pérdida de estos valores de siempre este escrito podría convertirse en una novela de terror. Somos los abuelos quienes podemos arreglar esta situación haciéndoles llegar esos valores de siempre a los nietos y haciéndolo de forma moderna que resulte agradable y creíble. Somos realmente la última oportunidad de los más jóvenes de las familias.