Enseñar a los niños a pensar mejor, el reto de la educación

Los niños piensan de manera natural como respirar, así que no parece necesario enseñarles a hacerlo. Sin embargo, la sociedad actual, envuelta en estímulos, como la publicidad, específicamente diseñada para hacernos dejar de pensar, lo hace totalmente necesario.

El Profesor Robert Swartz, Doctor en Filosofía por la Universidad de Harvard y director  del National Center for Teaching Thinking de Boston, visitó Madrid recientemente y ofreció una conferencia con el título “Pensamiento crítico y creativo desde la escuela”, para pedagogos y educadores en el Colegio Brains de Madrid. La Fundación Melior pudo disfrutar de una entrevista en exclusiva con este referente mundial y pionero en la inclusión del pensamiento crítico y creativo en las aulas.

– ¿Está viviendo el mundo una crisis en cuanto al aprendizaje y la educación?

Sí, hay muchos estudios que demuestran que la mayoría de lo que se les enseña a los niños en el colegio no lo usan fuera de este. Van 12 años al colegio y el 90% de lo que aprenden lo olvidan. Nuestro sistema escolar en general es un fracaso.

– ¿Cuál es la razón de que estén aflorando tantas nuevas pedagogías alternativas?

Porque muchos profesores saben que el sistema escolar actual no funciona, pero lo que no saben es qué alternativas tienen. Los profesores tienen que tener cuidado porque hay mucho empresario que quiere hacer dinero con esto y quieren vender opciones que no están probadas. Pero también hay muchas otras ideas que funcionan y los profesores necesitan experimentar un poco para saber cuáles dan buenos resultados.

– ¿Cuál cree que es el reto de la educación en el nuevo milenio?

Enseñar a los niños a pensar mejor de lo que piensan. Enseñar a pensar mejor de lo que la mayoría de la gente piensa no es tan difícil. El reto es demostrar a los profesores, los colegios, educadores y gobiernos cómo lo pueden incluir el curriculum escolar sin perder nada. Así se gana un gran interés en el aprendizaje por parte de los alumnos. Pero, los que tienen el poder de hacer los cambios en educación son algo conservadores, así que en mi opinión el reto es convencerles para hacer esos cambios.

– ¿Qué podemos hacer los padres para integrar este tipo de aprendizaje de pensamiento crítico y creativo?

Tiene que haber una comunicación entre los padres y el colegio y los padres deben decir a los profesores lo que funciona y lo que no funciona. Los padres están tomando decisiones constantemente, a veces sobre cosas complicadas que en ocasiones afectan a la familia. Si los padres entienden cómo los alumnos aprenden a tomar decisiones, una cosa importante que pueden hacer es involucrar al niño en las cuestiones familiares en lugar de tomar decisiones y luego comunicárselas a los hijos.

– ¿Y qué opina de los deberes?

Los deberes tienen mala reputación y a mí no me gusta la denominación “deberes para casa”, un colega lo llama “juego para casa”, pero tampoco me gusta. Yo prefiero que si queda alguna tarea pendiente en clase, lo sigan investigando en casa y que al día siguiente hablemos de los resultados.

– ¿Y qué le parece pedir a los niños que copien los enunciados de los ejercicios?

Es un error, copiar atonta. Normalmente uno copia y no piensa en lo que copia.

– ¿El aprendizaje con el pensamiento crítico y creativo incluye el ensayo-error y el aprendizaje a través de la equivocación o penaliza el fallo como viene haciendo la educación tradicional?

La idea es enseñar a aprender por evidencia. Si por ejemplo voy a arrancar mi coche por la mañana y no funciona, puedo pensar que quizás sea la batería, así que busco evidencias, intento encender las luces y si no funcionan quizás es algo eléctrico, pero si funcionan entonces quizás pasa algo más. Esto no es aprender por error, es aprender por evidencia, que es diferente. Pero si por ejemplo un alumno falla en algo y el profesor le dice que eso no está bien, no va a conseguir que aprenda del error, sólo va a conseguir que tema equivocarse más. La alternativa es preguntar a un alumno por qué ha llegado a esa conclusión, aunque sea errónea, así se consigue que aprenda.

– ¿Puede ayudar el aprendizaje con pensamiento crítico y creativo a niños con dificultades de aprendizaje?

Sí, por ejemplo niños con problemas de dislexia, encuentran en el arte y la música otras formas de expresión alternativas al lenguaje con las que se pueden comunicar. Entonces los profesores pueden ver que tienen el conocimiento, pero no lo saben expresar a través del lenguaje.

– ¿Qué opina de la sustitución que han hecho algunos colegios en España de los libros de texto por las tablets?

Creo que la forma en que se crean los libros de texto como “la verdad” de lo que los alumnos tienen que aprender, es errónea. Pero yo no quitaría los libros de texto de la enseñanza, los dejaría como fuente de consulta y de búsqueda de evidencias e información. Si las tablets funcionan de la misma forma en la que están funcionando los libros de texto actualmente como la fuente de “la verdad”, entonces no sirven.

Yo creo que lo más importante que les podemos enseñar a los estudiantes es a diferenciar si la información que encuentran es fiable y precisa o no, es muy fácil hacerlo desde muy pequeños. Los niños deben poder valorar si algo es fiable o no por evidencias como por ejemplo la reputación de quien lo dice, pues si creen como verdad todo lo que encuentren, entonces será un problema.