El Día Internacional de la Juventud 2013

El Día Internacional de la Juventud 2013 aborda la migración de los jóvenes en un mundo globalizado y conectado. Casi un tercio de los migrantes internacionales son jóvenes. En 2010, se estimó su número en 27 millones. La migración es, en muchos casos, la salida a la falta de empleo, una de las grandes preocupaciones de la juventud.

Los jóvenes somos el factor determinante en el cambio social. Pero también somos los principales afectados por el desempleo y, en consecuencia, la pobreza. Tenemos nuestro potencial de desarrollo limitado. Aunque las nuevas generaciones estamos académicamente mejor preparados que las generaciones pasadas, no encontramos trabajo.

El paradigma que nos han transmitido de que una buena formación garantiza un buen puesto de trabajo se ha quedado obsoleto y aunque funcionaba con nuestros padres, las reglas del juego han cambiado. Como consecuencia aparecen las desmotivadas generaciones “Nini” (Ni estudia ni trabaja) o su equivalente inglés NEET, acrónimo de la expresión Not in Employment, Education or Training (Ni trabaja, ni estudia ni recibe formación). Y es que llega un momento que seguir aumentando la lista de titulaciones y cursos del currículum parece un sinsentido, pues supone un esfuerzo tanto de estudio como gasto económico que no ayuda a alcanzar el objetivo de emplearse y quizá la solución está en buscar trabajo fuera de nuestro país.

El desempleo, gran preocupación de la juventud

En 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 12 de agosto Día Internacional de la Juventud. Cada año la ONU lanza un tema para desarrollar en las actividades de celebración de esta efeméride. Los últimos tres temas han sido: «El diálogo y la comprensión mutua» (2010), «Cambiemos nuestro mundo» (2011) y «Construyendo un mundo mejor: Asociándonos con los jóvenes» (2012).

Además de tratar temáticas que afectan a los jóvenes en el Día Internacional de la Juventud, cada dos años la ONU publica el Informe Mundial de la Juventud. La entrega de 2011, publicada en febrero de 2012 bajo el título “El empleo juvenil: Perspectivas de los jóvenes al buscar un empleo digno en tiempos cambiantes”, indica que el desempleo y la falta de oportunidades son las grandes preocupaciones de este segmento poblacional. La cifra de desempleo juvenil alcanzó su récord anual en 2009, con aproximadamente 75,8 millones de jóvenes desempleados en el mundo.

Los jóvenes del mundo opinan sobre empleo y migración

Pero además de datos estadísticos, por primera vez, este informe recaba las opiniones de jóvenes de todo el mundo a través de una exhaustiva consulta por Internet. Así pues recoge testimonios como el de Ayshah (26 años, Kenia) que habla de la «obsesión excesiva por los títulos y las certificaciones» y «los empleos suelen estar restringidos a las redes sociales informales (aquellos con los que se tienen lazos familiares o de amistad)». O el de Mridula (16 años, India) que se pregunta «¿Para qué sirve la educación si no se nos da la oportunidad de usar nuestros conocimientos y habilidades?».

Por su parte, Leo (28 años, España) piensa que «los jóvenes estamos perdiendo la esperanza. Intentamos culpar a los demás, esperando que algún día todo esté bien, que algún día alguien golpee a nuestra puerta ofreciéndonos el empleo de nuestros sueños, pero ¿es necesario esperar? Debemos innovar, arriesgarnos, crear, buscar… y ¿por qué no en otro país, por ejemplo?».

Y con la pregunta en el aire de Leo, de por qué no ir a otro país, llegamos a la celebración del día mundial de la juventud en 2013 bajo el tema: “Jóvenes migrantes, hagamos avanzar el desarrollo”. Esta ocasión aprovecha también para presentar el Informe Mundial de la Juventud 2013 que de nuevo cuenta con las aportaciones y testimonios de los jóvenes y que  precisamente versa sobre “Juventud y Migración”.

La migración constituye un inmenso potencial de acercamiento entre los pueblos, de diálogo intercultural y desarrollo pero plantea asimismo enormes desafíos en cuanto a exclusión, pobreza, explotación o discriminación. Aunque trasladarse a otro país puede ser una experiencia de lo más enriquecedora, resulta determinante el motivo de esa decisión. No es lo mismo tomar esta opción desde la libertad y la elección de un modo de vida en un mundo global que desde la imposición de la necesidad de subsistencia.