Separemos nuestra basura

¿Sabe dónde va la basura que usted deposita en el contenedor gris o verde oscuro de residuos orgánicos? Va a una planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos. Pero, ¿esto qué significa? Pues resumiendo mucho diríamos que consiste en trasladar toneladas de basura desde muchos municipios hasta una planta donde básicamente separan una parte de los productos.

Si no se ha separado cada cosa en el contenedor apropiado en nuestras casas, al llegar a la planta todo se pesa como si fuera “materia orgánica” (pero no lo es, claro, porque ni el vidrio, ni el plástico, ni el metal, ni el papel o cartón lo son) y la “multinacional”  que gestiona estas plantas le cobra a cada ayuntamiento según las toneladas de “basura orgánica” que éste lleve a la planta. Si la gente no separa su basura, llegan más toneladas, y por lo tanto tendremos que pagar más.

Sólo le puede cobrar por la basura que llega en contenedores no selectivos (verdes oscuros o grises), porque las empresas que fabrican o envasan en vidrio, plástico o cartón, están obligadas a pagar por adelantado, a otras empresas, como por ejemplo ECOEMBES o  ECOVIDRIO para que gestionen estos residuos o hacerlo ellas mismas. Así, de la basura que sí separamos, ya hemos pagado su “tratamiento”. Y si no la separamos pagaremos dos veces su gestión.

¿Qué pasa si no reciclamos bien?

Toneladas de papel y cartón que no se echaron en el contenedor azul, van al vertedero. Os podéis imaginar cómo están cuando el lixiviado ha actuado sobre ellos. Eso prácticamente hace irrecuperable el cartón. Del papel, ni hablar.

Cantidad de tetra bricks que no se echaron al contenedor amarillo , así como: latas, tapones y otras cosas de metal si al pasar por las cintas transportadoras llevan cartón húmedo o tela u otra cosa por encima y el absorbe metales no tiene suficiente fuerza de atracción irán a parar al vertedero.

Toneladas de botellas y tarros, que no se depositaron en su contenedor para vidrio, tipo iglú, son machacados como un «rechazo» irrecuperable que irá al vertedero. Y para colmo una parte de ese vidrio hecho añicos, quedará en el compost que algunas plantas elaboran con la materia que se descompone. ¿Le echarías a tu huerto compost (materia orgánica) mezclado con millones de diminutas partículas de vidrio y otros residuos peligrosos o cancerígenos para el hombre (pilas; mercurio, cadmio, plomo)? Resultado: “compost” de pobre calidad cargado de metales pesados y diminutos trocitos de vidrio.

Recuerden que los vasos, copas, cristal de ventanas, etc  no son de vidrio, son de cristal, llevan plomo.

A esto hay que sumarle que toneladas de trapos, ropa, cortinas, toldos, sábanas, toallas, sombrillas de playa … que la gente no deposita en el contenedor de ropa usada y que podrían ser recicladas , reutilizadas o vendidas de segunda mano, tampoco las recuperan: van al vertedero .

Neumáticos , tubos fluorescentes, bombillas (incluso de bajo consumo, que son súper contaminantes), restos de productos fitosanitarios, pinturas, disolventes, barnices, baterías de coche, pilas de todo tipo, etc. que no se llevaron al punto limpio, así como termómetros de mercurio, radiografías, medicamentos , que no se llevaron al punto SIGRE de la farmacia… también pueden ir al vertedero.

Aceites vegetales domésticos que no se depositaron en los recién instalados contenedores (naranja y blanco ) van al vertedero.

Nada de esto debería haber ido al contenedor de orgánicos. O sea, que los ciudadanos no tendríamos que pagar por el “tratamiento” de estos residuos dos veces, si todos depositáramos cada cosa en el contenedor apropiado y lleváramos al punto limpio los otros residuos. Ni serían enterradas o quemadas toneladas de residuos que son reciclables hoy en día agotando recursos no renovables. El ayuntamiento tendría que pagar muchísimo menos a la planta si solo llegara basura orgánica (sin envases, ni cartón/papel, ni ropa…) Y el impuesto de la basura bajaría.

A todo lo dicho hay que sumarle que nadie puede garantizar que el fondo de los vertederos sea impermeable y no se estén vertiendo al suelo y aguas subterráneas (aguas que después beberán las vacas que pastan en las cercanías) «jugos» venenosos. Recuerda que una sola pila de botón puede contaminar 2 millones de litros de agua.  Y la gran cantidad de gases de efecto invernadero, metano sobre todo, que no paran de emanar de ellos durante años, contribuyendo al cambio climático. Una parte de este desastre lo podemos evitar entre todos. No te quedes de brazos cruzados.

¿Qué puedes hacer tú?

Deja de pensar que esa actividad genera empleo: hacer un compost de calidad que pueda usarse como abono para nuestro cada vez más erosionado suelo, sí generaría riqueza y empleo verde. También generaría empleo reciclar por aquí algunos residuos en vez de pegarles viajes kilométricos (con su consiguiente impacto ambiental ) en macro camiones, para que al final una gran parte de todo vaya al vertedero.

Separar la basura no supone tener que disponer de más espacio. Los envases se pueden tirar a cualquier hora porque no huelen, no hay que acumularlo en casa, y lo orgánico realmente necesita un cubo pequeño.

Educa en tu entorno para que se recicle lo que se pueda. Contacta con asociaciones ecologistas para hacer propuestas. Pide a tu ayuntamiento o Mancomunidad o Diputación que instalen contenedores para residuos orgánicos sin contaminar de «asimilados» e «impropios», para que se pueda elaborar un compost de calidad.Pide al ayuntamiento que pongan un punto limpio más cercano y exige contenedores selectivos si no los hay en tu zona o una mejor distribución de los que hay.

 

Maribel Marín
Ecologistas en Acción Estepona