La vergonzosa situación de la mujer en el siglo XXI

Aunque nos encontremos inmersos en el siglo XXI, la situación de la mujer no dista demasiado de la realidad vivida en el siglo pasado. Por supuesto se han conseguido avances, pero millones de mujeres en el mundo tienen que seguir lidiando con la violencia y la desigualdad cada día.

Durante el siglo XX las mujeres han conseguido muchos y grandes logros. No solo se conquistó su inmersión en la vida pública (hasta el momento reservada al hombre), sino que se ganaron el derecho al voto y el creciente protagonismo en la esfera política mundial. Son cuestiones que hablan por sí mismas. Pero inmersos en el siglo XXI, duele pensar que dos terceras partes (de los 774 millones) de analfabetos del mundo son mujeres. Y más aún, que tanto en regiones desarrolladas como en regiones en vías de desarrollo, las mujeres tienen más probabilidad de ser pobres que los hombres. Es lo que ha pasado a llamarse “feminización de la pobreza”.

Según el informe de la ONU “El progreso de las mujeres en el mundo”, aunque 139 países consagran la igualdad de género, 603 millones de mujeres y niñas viven en lugares donde la violencia doméstica no es un delito. 2.600 millones lo hacen en países donde la violación conyugal no está tipificada.

Los 5 países más peligrosos para una mujer

Según la Fundación Thomson Reuters hay cinco países en el mundo donde ser mujer es, literalmente, un pecado. Afganistán se coloca en el puesto número uno. En este país 1 de cada 11 mujeres muere en el parto y entre el 75 y el 80% se casa obligada mediante un matrimonio forzado.

La República democrática del Congo, ostenta el segundo lugar por las 400.000 violaciones que se producen al año. Es habitual que se profane a la mujer en grupo, con bayonetas, o que se les introduzca un arma en la vagina y se dispare.

Mil mujeres son asesinadas al año por ”crímenes de honor” en Pakistán. La opresión cultural y religiosa que sufren las pakistaníes puede llevarles a ser castigadas con la lapidación o ataques de ácido.

Según la ONU “en India (4º lugar) debería haber 50 millones de niñas más”. El infanticidio al nacer hembra está muy extendido y de los 3 millones de mujeres que ejercen la prostitución en este país, el 40% son niñas.

Por último Somalia. Ocupa el quinto puesto debido a que el 95% de la población femenina sufre ablación y son muy habituales los matrimonios forzados o de conveniencia.

Tolerancia cero a la ablación

La indiscutible peor forma de discriminación posible es la mutilación genital femenina. 5 millones de niñas (de entre 4 y 14 años) sufren la extirpación parcial de sus genitales cada año. La Organización Mundial de la Salud (OMS)estima que entre 100 y 140 millones de niñas y mujeres sufren las secuelas de esta práctica en la actualidad.

Teniendo en cuenta que normalmente la mutilación es realizada por una mujer sin preparación y con medios clínicos tales como un cristal roto o una cuchilla (sin esterilizar) las consecuencias van desde la muerte hasta los daños permanentes, pasando por contagios de SIDA o hepatitis.

En algunos países esta práctica está muy extendida. En Malí, por ejemplo, 9 de cada 10 niñas sufren este tipo de tortura. Creer que el marido morirá si la niña no está circuncidada antes del casamiento, o que la no ablada es inmadura y sucia, o que practicar este ritual protege de violaciones, abusos sexuales y promiscuidad, son algunos de los fundamentos arraigados religiosa y culturalmente en muchos países africanos.

Queda claro que hay mucho camino que recorrer aún en pos de la igualdad. A todas las instancias. Debemos eliminar las diferencias desde el hogar hasta el último estrado de poder. Es la única forma de evitar que esta vergonzante realidad siga siendo noticia a lo largo de los siglos.