El coworking recupera valores como la confianza y el compañerismo

Una nueva forma de interactuar en el trabajo vinculada a tendencias colaborativas parece augurar un nuevo modelo de sociedad en la que la comunidad, el compañerismo, el compromiso y el esfuerzo recobran importancia. España se sitúa a la cabeza del desarrollo de la filosofía del coworking.

La mejor manera de explicar qué es coworking es dejar claro qué no es:

  • No es llenar una espacio de sillas y mesas y ponerles el letrero de coworking en la puerta.
  • No es un centro de negocios con una zona abierta para que emprendedores y autónomos compartan el espacio de trabajo.
  • No es un aprovechamiento de espacios sobrantes de las instituciones públicas con mesas de trabajo para compartir a bajo precio.
  • No es un negocio inmobiliario para rentabilizar el espacio.

Para Manuel Zea Barral, fundador de la plataforma CoworkingSpain.es, organizador de la Coworking Spain Conference y recientemente nombrado presidente de la nueva Asociación de Espacios de Coworking, «los centros de coworking son espacios de trabajo en los que las posibilidades de crear sinergias y el nacimiento de proyectos se multiplican considerablemente». Sin embargo, Zea apunta que «las oportunidades en estos ámbitos no llegan caídas del cielo, sino que son frutos de los esfuerzos de muchas personas buscando negocio y proyectos».

Para desarrollar un trabajo colaborativo hay que ser confiables

Según Zea, en los centros coworking «las personas se cuentan sus ideas, los unos confiamos en los otros para que nos ayuden con pequeñas consultorías en el crecimiento de nuestros proyectos». Y es que la confianza es un componente de la sociedad colaborativa que no puede fallar y que hay que fomentar con hechos que contribuyan a hacernos confiables y mejorar nuestra reputación.

La reputación está ligada a la transparencia que el nuevo mundo conectado exige. Así elementos intangibles como la confianza y el prestigio resultan incluso más importantes que el dinero, principal protagonista de los antiguos modelos de trabajo.

Los centros coworking no solo se rentabilizan con dinero

Según los resultados de la encuesta sobre el estado del coworking en España en 2012, cerca del 70% de los espacios de coworking no son rentables, el 36% tan sólo cubren gastos. Pero los gestores de espacios no suelen abrir un espacio de coworking como negocio exclusivo, sino que el espacio es un complemento a sus actividades profesionales.

El coworking como alquiler de espacio no es un negocio muy rentable. Los gestores tienen un compromiso personal más allá del negocio, una gran dedicación aunque no exclusiva y una recompensa basada en la satisfacción personal y beneficios profesionales y no en la rentabilidad. Pero en estos ámbitos la rentabilidad no solo se mide en dinero y las sinergias que se producen en los espacios recompensan a los gestores con otros beneficios, sociales, profesionales y económicos. Además, el 85% de los gestores se consideran al mismo tiempo coworkers.

El gestor tiene el difícil papel de ser el perfecto anfitrión capaz de impulsar dinámicas útiles para la creación de sinergias y metodologías orientadas a fomentar la colaboración. Es el conector y moderador de los flujos de información dentro de la comunidad con metodologías basadas en el diálogo como proceso central para potenciar elpensamiento lateral fuera de convencionalismos.

Por su parte el emprendedor necesita establecer relaciones laborales y aumentar su red de contactos y estos lugares tienen todo para poder explotar al máximo la capacidad de relacionarse. El 70% de las personas que participó de espacios coworking experimentó una mejora de su vida privada y el 67% afirmó haber potenciado sus habilidades y confianza en sí mismos.

España a la cabeza en el desarrollo del coworking

Este nuevo modelo de trabajo se ha desarrollado muy rápidamente durante los últimos años en España. Antes de 2010 sólo existía el 12% de los espacios actuales. El número de centros casi se ha triplicado desde entonces, 2012 ha sido el año de la gran “explosión”.

La explicación de esta proliferación en nuestro país se puede encontrar en factores como: un contexto económico especialmente desfavorable con una altísima tasa de paro, unido a la decisión de muchos profesionales de establecerse por su cuenta y al gran porcentaje de PYMES y pequeños negocios que en España conforma el tejido empresarial.

Según Zea, España es un referente en el sector por tener, tras Estados Unidos y Alemania, el mayor número de espacios coworking y celebrar el tercer evento más concurrido a nivel mundial, la Coworking Spain Conference, cuya tercera edición se celebrará en abril de 2014.

Para Manuel Zea «el crecimiento de los espacios de coworking en España ha sido espectacular. Hemos pasado dela burbuja del 2012 en el que se habrían espacios de coworking sin ton ni son, a la inminente profesionalización del sector». Como consecuencia nace la Asociación de Espacios de Coworking y algunos centros comienzan a expandirse.

Zea, como presidente de esta nueva asociación, explica que «ha sido una de las primeras en nacer, de hecho la asociación europea y americana se han fundado meses después. Además el coworking ya está en boca del Parlamento Europeo por lo que una asociación nacional puede ser muy útil para representarnos en Europa». Y es que los nuevos modelos de trabajo que tanto dan soluciones al mercado laboral como recuperan grandes valores, tienen doble rentabilidad, por lo que merecen ser apoyados y promovidos.