El 15M y la carencia de investigación del movimiento

El 15 de mayo de 2011 tuvo lugar en España una manifestación que terminaría pasando a la historia. Nació un movimiento social sin precedentes en nuestro país; el Movimiento 15M.

En los días siguientes a aquella manifestación del 15 de mayo surgieron una serie de “acampadas” a lo largo de todo el país. Acampadas que se convirtieron en la expresión de la indignación ciudadana con el sistema y la clase política. Con el sistema y la situación económica. Se convirtieron en la expresión de la indignación de una sociedad que comenzaba a sentir las consecuencias de una crisis, que no había buscado, de la que no era responsable y, sin embargo, estaba condenada a pagar. Ha pasado más de un año y poco se sabe aún de quiénes eran aquellas personas, que decidieron acampar en las plazas de sus ciudades ni qué les movió a ello.

Pocos son los estudios que intentan responder a estas cuestiones. Muchas son las obras, textos, ensayos, etc, que nos hablan del 15M. Pero son pocos, prácticamente nulos, los datos científicos. No hay investigaciones a nivel nacional que nos digan quiénes fueron los “embajadores” de esa indignación. Quiénes fueron los que le dieron voz y expresión en forma de acampada.

Y para muestra, un botón

Para mostrar la poca evidencia empírica existente que nos hable de la composición de este movimiento, nada mejor que las únicas tres encuestas que he podido localizar sobre el tema. De esas tres, me quedó con dos, por la semejanza en las cuestiones que fueron planteadas, y porque la tercera fue el comienzo de un estudio sociológico a nivel local (que no nacional) que aún se está elaborando.

En primer lugar está el estudio realizado en Bilbao por el Centro de Ética Aplicada de la Universidad de Deusto con la colaboración del Observatorio Vasco de la Juventud. Y, en segundo lugar, una encuesta de la empresa vallisoletana Gather Estudios, que se realizó a través de Facebook y Twitter.

El número de encuestas realizadas en los dos casos no es alto. A pesar de ello, el hecho de que las respuestas en ambas sean semejantes, nos puede llevar a pensar que, quizás de hacerse un estudio a nivel nacional, o de haberse hecho, los resultados podrían ser también semejantes. Pero no podemos saberlo; no hay estudios a nivel nacional.

De modo que, a través de estas dos encuestas, podemos decir que, aparentemente, el movimiento 15M estuvo en sus inicios integrado por personas jóvenes, entre los 21 y los 34 años. Que cerca de un 50% tienen o cursan estudios universitarios, y que, casi un 60% de las personas se encontraban trabajando en el momento de ser encuestadas. También podemos decir que, previamente a su participación en el 15M, la cifra de personas encuestadas que no habían participado en una asociación, sindicato, partido político, movimiento social, etc, era bastante superior al 50%. Un 67% en el caso del estudios realizado en Bilbao y un 76’58% en el caso de la encuesta realizada por Gather Estudios. El resto de preguntas difieren en ambas encuestas.

Como se puede observar, no es posible responder a las preguntas planteadas al comienzo. No podemos saber a día de hoy, un año después del nacimiento del 15M, “quiénes” eran aquellas personas que se movilizaron. Pero sí que es posible platearse otra pregunta: ¿Por qué no se realizó (y sigue sin realizarse) un estudio sociológico a nivel nacional sobre un hecho que ha pasado a la historia de este país?